Oswaldo Payá y Harold Cepero : el decoro de muchos hombres

“En el mundo ha de haber cierta cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que le roban a los pueblos sus libertades, que es robarles a los hombres su decoro. En esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados.”

José Martí, Tres Héroes, en la Edad de Oro.

 

 

No hubo campanas tocando al vuelo y asustando la tarde lenta de otro domingo deslucido. La noticia me llegó pulverizando la monotonía desde un suspiro pesimista, cuando mi esposa -que no es cubana- impregnó con su tristeza un dolor tan grande que le apuñalaba tanto o mas que a mi: Oswaldo Payá ha muerto, y esta vez me fue imposible demorar el pesar y hacerlo pasar desapercibido, esta vez no. Nadie debería morirse un domingo, no por ser un día de descanso, sino para no añadirle más pesadumbre a las pastosas tardes dominicales. Y no debió haber muerto Oswaldo Payá nunca, dejándonos en esta orfandad, como un niño perdido en una playa de invierno, sin esa necesidad básica de saber que en esa isla calcinada vivía un hombre vestido de esperanza, un Mesías dormido portando el mensaje de la democracia y la libertad. Necesitábamos a Oswaldo Payá  aunque no lo viéramos, no supiéramos de él, no escucháramos su voz, pues él era un hombre a medida por y para el futuro justo que necesita la Patria. Dormíamos mas tranquilos sabiéndolo vivaz y despierto, así como duerme solo un niño en la paz de saber que al lado pernoctan alertas sus padres, dispuestos a acudir ante cualquier llamada de auxilio. Porque Oswaldo Payá era eso, un salvavidas para no ahogarnos en la desesperanza cotidiana que corroe todo, un vencedor que nos contagiaba sin saberlo con el latir de su corazón libertario y paciente. Oswaldo Payá  era una viga  nueva en una caverna vieja y derrumbada, apuntalando la esperanza. Era ese maestro que con parsimonia nos mostró el camino para derribar antiguos y mohosos muros, y con la indulgencia de quien no puede vivir sin amar al prójimo, con la voz dulce del guerrero pacifico nos susurraba :Vean, que si se puede, que es mejor muchas manos empujando suavemente el muro que uno haciéndolo fuerte pero solo.

Y con él se nos fue Harold, un ejemplo de como los hombres deben actuar según sus creencias sin pararse a sopesar banales consecuencias. Harold Cepero tuvo la valentía que muchos no tuvimos, y la asumió tal vez con la inherente naturalidad con la que los valientes pasan por la vida. Si Harold, no lo dudes, ni tu familia y allegados tampoco: serás por toda la eternidad uno de esos que la Patria contempla orgullosa.

Oswaldo y Harold solo deseaban devolverle al pueblo cubano el decoro que se había perdido con la libertad cercenada por el traicionero filo de los sables de revoluciones de oropel. No era tanto pedir, pues sin decoro el hombre pierde el camino y no sabría como encontrarlo. Y fue Oswaldo Payá  quien nos enseñó que una vez mas la vergüenza era la vía para volver a la virtud de los derechos conquistados, que la inteligencia sí derrota totalitarios molinos y que “a la larga, siempre el espíritu vence al sable”.

Entonces ya venciste Payá , ya triunfaste Harold. Ustedes, que no eran el utópico e innecesario “hombre nuevo”: eran simplemente los hombres buenos que la Patria anhela amamantar. Cuba no los ha perdido, pues un día el sable caerá roto de las temblorosas manos de dioses falsarios de paraísos sociales inexistentes y entonces su espíritu volará al fin calando las almas todas con el decoro demorado, y vivirán por siempre, como viven por siempre, redimidos por la Historia y la Verdad, los hombres justos y de luz.

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2 pensamientos en “Oswaldo Payá y Harold Cepero : el decoro de muchos hombres

  1. Berlín- — Jens Aron Modig, el político sueco involucrado en el accidente en el que murió el disidente cubano Oswaldo Payá, no comparecerá públicamente mañana para no perjudicar al dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, Ángel Carromero, quien conducía el vehículo siniestro

    Esta noticia la he leido en el Herald, que pudiera decir el sueco que pudiera perjudicar la seguridad de Angel Carromero?

    • Excelente pregunta. Lo que pudiera decir Aron Modig que pudiera perjudicar a Carromero apunta a ser algo diferente a lo que dijo en la conferencia de prensa en Cuba, pues si tuviera que decir lo mismo no perjudicaría al español.

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